miércoles, 30 de julio de 2008

Silencio

Solo silencio porque ya no estás, es tan raro los sentimientos que se tienen cuando pasa algo así, tristeza, rabia, impotencia, incomprensión, y como escuche ayer, amenaza, uno se siente amenazado cuando ve que alguien tan cercano y tan próximo a tu edad se va porque sí, sin decir nada, en tres meses desaparece y ya no lo puedes volver a ver, eso hace pensar que nadie estamos a salvo, que la vida es así, y que tarde o temprano a todos nos toca, por eso no podemos ir pensando que a nosotros nos queda cuerda para rato, hay que dejar de pensar en el futuro para mirar con más intensidad al presente, dejar de llorar por un examen, un jefe coñazo o por un tío, y reír mas y disfrutar de cada momento.

Volviendo a ti, todavía no me creo que te hayas ido, sí, ya sé que he tenido 3 meses para hacerme a la idea, pero ¡3 meses no es tanto, no es suficiente¡ además creo que nunca llegué a creer que realmente te irías, creo que siempre guardaba esa esperanza, además tu fuerza no me permitía creérmelo, aquella semana se convirtió en más de tres meses de lucha.

Puedo entender que a todos nos toca, a unos antes y otros después, pero… ¿Por qué tu?... Un hombre que lo dio todo por los demás, que dejo todo y se fue a Venezuela para ayudar a los que más lo necesitaban… ¿Por qué ahora? …Acababas de casarte, de construir tu propia casa con tus propias manos, que mucho esfuerzo te costo, y muchos “No, hoy no voy que estoy liao con la casa”… ¿Por qué en plena juventud, vitalidad, fortaleza…a uno le llega una enfermedad que lo fulmina en tres meses?...No lo entiendo la verdad…

Ahora no paro de pensarte, de recordarte…y aunque hacía tiempo que casi ni nos veíamos, formaste parte de una etapa muy buena de mi vida. Siempre fuiste especial, no eras indiferente para nadie, pero los recuerdos que tengo contigo, aunque ahora parezca un tópico, son todos especiales, diferentes…y es que creo que eras (que raro me resulta hablarte en pasado) generoso, y además de eso sabias ver mas allá de las personas, eras muy observador, silencioso (a veces), amable, y aunque tuvieras tus cosas, como todo el mundo, tenias algo que te hacia singular, tal vez ese misterio, no se… jejej

Ahora hace 10 años que yo te conocí, y recuerdo las moragas, esas barbacoas, los campamentos, las charlas, el día que me enseñaste a hacer arepas que es lo que comen en Venezuela y nos contabas historias de allí, te recuerdo con la guitarra (como no) cantando, me gustaba como cantabas, el otro día creí escucharte incluso, recuerdo como hablabas, pausado, incluso cuando regañabas o cuando venias para mi mosqueado jejeej, recuerdo cuando te compraste el coche y me enseñaste el posavasos jeejej, recuerdo esas fiestas, esas Nocheviejas…cuando bailabas... También me acuerdo cuando me enseñaste los cimientos de tu casa y me explicabas lo que era cada cosa mientras yo solo veía cemento.

Y recuerdo tú llamada un día “¿Estas en casa?...Pues baja que estoy aquí abajo con el coche” y estuvimos hablando allí sentados en el coche durante un buen rato sobre mil cosas.

...Así que mientras pueda recordar todo esto y mucho más, para mi seguirás aquí.

Me gusta la puerta de la cocina.

Va por ti.

No hay comentarios: